REPORTERS

“Quien ha estado en un campo de batalla conoce la incertidumbre de tambalearse a cada paso entre la vida y la muerte, justo donde uno tiene la sensación de ser un blanco móvil. Esto de andar a salto de mata arriesgando la existencia por lo que uno cree es, a veces, una profesión ingrata. Aun así, los que se dedican a esta actividad de andar entre los tiros, las bombas y a correr el riesgo de encontrarse con algún desesperado por pegar un tiro en la nuca al primero que se les cruce en el camino, tienen la adrenalina al máximo nivel y la experiencia nada común de haber estado en una guerra y tener suficiente salud para contarlo.

Los recuerdos de la guerra se entremezclan con los sentimientos: aquellos que no tuvieron tanta suerte, compañeros de profesión como los cuatro periodistas italianos muertos junto a una de las mezquitas del stari grad –casco antiguo de la ciudad de Mostar (que significa literalmente, ciudad del puente)- por el disparo de un mortero croata, o cuando los francotiradores en Sarajevo disparaban a su primera víctima buscando que no muriera en el acto y así poder conseguir otros blancos en aquellos que arriesgaban sus vidas para salvarles.

Vivir el sufrimiento en carne propia es algo difícil de olvidar. El quehacer diario en medio de la barbarie era simple y llanamente buscar la manera de sobrevivir. Los alimentos era lo más complicado de encontrar y, junto a la búsqueda de agua para beber, resultaba muy peligroso. Todo esto se hacía entre las cinco y media y antes de las diez de la mañana, pues ésta era la hora preferida tanto por los francotiradores como de los artilleros serbios apostados en los edificios y montañas de los alrededores para iniciar su día de “trabajo”.

Sin duda alguna, los que dedican su vida para proteger a otros, son el ejemplo viviente de aquello que en el argot periodístico es una realidad: “demasiado lejos no la tomas, demasiado cerca no la cuentas”. Por eso prepararse para trabajar en zonas conflictivas o potencialmente peligrosas es importante para no ser uno más de las listas de estadísticas, sino para realizar nuestro trabajo con todas las herramientas necesarias que nos permita regresar y contar la historia de aquellos a los que no se les quiere dar voz en medio de su tragedia humana.”

© 1991-2010 Mauricio Chalons, textos publicados originalmente en la revista The Billionaire.

PROGRAMA DE SEGURIDAD PARA PERIODISTAS

Prevención y Auto-Protección en zonas Hostiles

Nuestro programa esta diseñado para corresponsales de guerra y periodistas en zonas conflictivas, como la ultima herramienta, cuando todos los protocolos, medios y medidas de seguridad han fallado, la prevención y la negociación no han funcionado y se encuentra en una situación de ejecución, secuestro, violación y/u otras situación donde su vida o la de su compañero esta en juego, probablemente solo tenga una sola oportunidad para sobrevivir.